Un hito clave en el proceso de creación del dominio .cat

El próximo año se abrirá una nueva ventana de oportunidad para la creación de nuevas extensiones de dominio en Internet. Será la segunda gran ronda de ampliación impulsada por ICANN, destinada a fomentar una red más diversa, representativa y adaptada a las necesidades de las comunidades de todo el mundo.
Hace veinte años, sin embargo, el contexto era muy distinto. El dominio .cat tuvo que recorrer un camino inédito: fue el primer dominio concebido para representar a una comunidad lingüística y cultural, abriendo una nueva categoría dentro del sistema de nombres de dominio. Su nacimiento fue el resultado de un proceso largo, complejo y lleno de hitos que, finalmente, culminaron en la creación de una extensión abierta a toda la comunidad catalanohablante.
Uno de estos hitos fundamentales se alcanzó un día como hoy del año 2005.
El 19 de diciembre de 2005, hace ahora veinte años, el .cat apareció por primera vez en Internet como dominio de primer nivel (TLD). Aquel día se formalizó su delegación oficial y direcciones como domini.cat, fundacio.cat, fundació.cat o tan.cat comenzaron a resolverse correctamente cuando alguien las escribía en el navegador.
Este momento marca la existencia real e irreversible del dominio .cat: por primera vez, Internet incorporaba un TLD funcional dedicado a la lengua y la cultura catalanas. Se trataba de un reconocimiento sin precedentes, que abría la puerta a una presencia digital más fuerte y visible de la comunidad catalanohablante.
La IANA (Internet Assigned Numbers Authority) documentó este proceso en su informe oficial de 2005, donde quedó reflejado el rigor y la exhaustividad que acompañaron la creación del dominio. Tras este hito, todavía sería necesario alcanzar otros antes de que el dominio .cat estuviera disponible para su registro público, que se abriría el 23 de abril de 2006.
Hoy, por tanto, ponemos en valor un hito histórico y decisivo: el momento en que la representación del catalán en Internet tuvo, por fin, un nombre propio. Y ese nombre es, desde entonces, .cat.

