20 años en 20 datos: el retrato de una comunidad a través del dominio .cat

20 años en 20 datos: el retrato de una comunidad a través del dominio .cat

Qué explican veinte años de registros: más de 118.000 dominios activos y una tasa de renovación cercana al 88%, en el retrato de una comunidad.

¿Qué explican veinte años de registros de un dominio de Internet? Más allá del número de webs o de las estadísticas habituales, cada registro habla de una decisión: la de una persona, una empresa o una entidad que ha elegido identificarse digitalmente con el .cat.

Con esta premisa, Beatriz Guzmán, directora de dominios de Accent Obert, y Pep Masoliver, director de tecnología, presentaron «20 años en 20 datos», una ponencia que convirtió dos décadas de registros en un retrato de la comunidad que da vida al dominio .cat.

Veinte años que explican una comunidad

La primera parte de la ponencia miró atrás para recordar el punto de partida. El dominio .cat no nació solo de una decisión técnica, sino de una movilización colectiva que reunió a 98 entidades, 2.615 empresas y más de 65.000 personas para apoyar una candidatura sin precedentes.

A partir de aquel momento, los datos muestran la evolución de un proyecto que ha crecido de manera sostenida hasta superar los 118.000 dominios activos, manteniendo una tasa de renovación próxima al 88%, una de las más elevadas del sector.

Pero los ponentes insistieron en que estas cifras no explican solo el crecimiento de un registro de dominios.

«Esto no es casualidad. Es convicción.»

El .cat también dibuja el mapa del catalán

Otra de las miradas de la presentación fue geográfica. Hoy, la gran mayoría de los dominios .cat siguen concentrándose en los territorios de habla catalana, pero su presencia se ha ido extendiendo mucho más allá.

El .cat está también presente en decenas de países, desde Estados Unidos hasta Alemania o China, a menudo impulsado por la diáspora catalana, pero también por personas y proyectos que han adoptado el catalán como lengua digital o que han querido vincularse con esta comunidad.

Entre las curiosidades que se compartieron, estaban los dominios registrados a más de 19.000 kilómetros de Cataluña, demostrando que el .cat es hoy una red global.

Los dominios también explican lo que vivimos

Uno de los momentos más sugerentes de la presentación fue el análisis de las palabras que, año tras año, han protagonizado los nuevos registros.

Sin necesidad de consultar ninguna hemeroteca, los dominios permiten reconstruir algunos de los grandes momentos de los últimos veinte años. El aumento de registros vinculados a Catalunya tras la sentencia del Estatuto, la aparición de palabras como república o junts durante los años del Procés, o la explosión de dominios relacionados con la covid durante la pandemia muestran cómo los grandes acontecimientos sociales también dejan rastro en Internet.

Para los ponentes, esta es una demostración de que el dominio .cat no es una infraestructura ajena a su entorno, sino un reflejo directo del momento que vive la comunidad.

Una comunidad diversa

La presentación también recorrió aspectos más cotidianos y curiosos del dominio. Desde los nombres propios más presentes en los registros hasta las personalidades del mundo de la cultura, la comunicación o el deporte que han elegido un .cat para identificarse en la red.

También hubo espacio para recordar que el dominio forma parte del día a día de colles castelleres, entidades del tercer sector, universidades, editoriales, medios de comunicación o pequeñas empresas, dibujando un ecosistema digital profundamente arraigado en el país.

A través de todos estos datos, la ponencia transmitió una misma idea: el .cat es mucho más que una extensión de Internet. Es una infraestructura compartida que refleja la diversidad, los intereses y la evolución de la comunidad que lo utiliza.

Mirar los datos para imaginar el futuro

La última parte de la presentación giró la mirada hacia los retos de los próximos años. En un contexto marcado por la inteligencia artificial y los nuevos sistemas de acceso a la información, los ponentes defendieron que la presencia digital de la comunidad catalanohablante seguirá dependiendo de disponer de contenidos propios, identificables y de calidad.

Por eso, más allá de celebrar veinte años de historia, «20 años en 20 datos» fue también una invitación a seguir construyendo esta huella colectiva. Porque cada nuevo dominio registrado no es solo una dirección en Internet: es una nueva línea en la historia digital de una lengua y de una cultura.