Todos y todas somos .cat: 20 años de una comunidad que se ha hecho suyo un espacio en Internet

La comunidad del .cat se reúne, por primera vez de forma presencial, en el Museu Marítim de Barcelona, para celebrar los 20 años del dominio .cat y mirar hacia el futuro. Hace veinte años, la idea de tener un dominio propio para una lengua y una cultura sin estado parecía, cuanto menos, insólita. Nadie lo […]
La comunidad del .cat se reúne, por primera vez de forma presencial, en el Museu Marítim de Barcelona, para celebrar los 20 años del dominio .cat y mirar hacia el futuro.
Hace veinte años, la idea de tener un dominio propio para una lengua y una cultura sin estado parecía, cuanto menos, insólita. Nadie lo había hecho nunca antes.
Hoy, esa idea forma parte, de manera cotidiana, de nuestro paisaje digital: la encontramos en las webs de empresas y comercios, de instituciones, de medios de comunicación, de proyectos culturales y de entidades de todo tipo. El .cat está ahí, y está ahí porque, durante veinte años, miles de personas han decidido, cada día, que tenía que estarlo.
Por eso, este 9 de septiembre, la comunidad del .cat se ha reunido físicamente por primera vez en la Sala Gran del Museu Marítim de Barcelona para celebrarlo.
Un éxito que obliga a volver a empezar
«Hoy estamos celebrando un éxito», afirmó Genís Roca, presidente de Accent Obert, entidad gestora del dominio .cat. «Un éxito curioso, porque nos obliga a volver a empezar».
Y es que, si hace veinte años fue necesario que 98 entidades, 2.615 empresas y más de 65.000 personas dieran su apoyo para que el .cat viera la luz, ahora nos encontramos ante un nuevo reto en el mundo digital.
«Hace 20 años le dijimos al mundo que las culturas necesitan un espacio para no desaparecer. Hoy tenemos otro problema, y es que alguien más podría estar decidiendo que ese espacio no es relevante y no merece ser visitado.»
El futuro digital ya no dependerá solo de webs y buscadores. Las plataformas, los algoritmos y la inteligencia artificial ya están perfilando nuestro presente digital. Para poder hacerle frente, y garantizar que en los próximos veinte años podamos vivir plenamente en digital, hará falta el mismo empuje colectivo y la misma capacidad de organizarnos que hace veinte años nos hizo ganar el .cat.
El reto ya no es estar en Internet, sino decidir cómo estamos
La mesa redonda «Los próximos 20 años: ¿cómo viviremos en catalán en el mundo digital?», moderada por Laura Grau, quiso abordar esta cuestión, reuniendo a cuatro patronas de Accent Obert: Rosa Romà (3Cat), Teresa Cabré (IEC), Elena Fort (FC Barcelona) y Núria Ribas (Amical Wikimedia), todas ellas representantes de algunos de los dominios .cat con más tráfico del mundo.
Desde cuatro ámbitos muy diferentes, la conversación puso sobre la mesa retos con un mismo trasfondo: no basta con que el catalán esté presente en la red. El futuro del catalán en Internet no dependerá solo de si las tecnologías son capaces de entender el catalán y de hablarlo, sino, sobre todo, de si nosotros, como comunidad, seguimos haciendo cosas que valga la pena explicar, compartir y conservar.
Recupera aquí la conversación completa sobre los próximos 20 años del catalán en el mundo digital.
Un dominio solo tiene sentido cuando alguien lo llena de vida
«Tenemos una comunidad lingüística activa, tozuda, perseverante, que sabe movilizarse, que sabe organizarse, que sabe anticiparse», afirmó el conseller de Política Lingüística, el honorable señor Francesc Xavier Vila.
Es precisamente esta comunidad la que ha hecho del .cat mucho más que un dominio. Son las personas, empresas, instituciones, entidades y proyectos que, durante veinte años, han decidido usarlo los que han convertido una idea que parecía imposible en una realidad cotidiana: hoy, cuando navegamos por Internet, el .cat forma parte del paisaje porque miles de personas lo han hecho suyo y lo han llenado de contenido, conocimiento, cultura y actividad.
Por eso, celebrar estos veinte años es también dar las gracias a todas las personas que lo han hecho posible y reconocer una capacidad colectiva que sigue siendo necesaria. La historia del .cat demuestra que sabemos movilizarnos para ganar espacios nuevos, físicos y digitales, y hacerlos nuestros.
Ahora esta comunidad empieza a ponerse cara, a encontrarse y a escucharse. El encuentro del Museu Marítim ha sido el primer paso para hacer más visible esta comunidad y, sobre todo, el punto de partida de una relación más estrecha entre todos los miembros de la comunidad del .cat.
Ahora el reto no es solo seguir estando presentes en Internet, sino garantizar que, dentro de veinte años, podamos seguir viviendo, creando y relacionándonos plenamente en catalán en el mundo digital. Y eso, como hace veinte años, solo será posible si lo hacemos juntos.
Si tú también quieres formar parte de todo lo que viene, suscríbete al boletín del dominio .cat aquí.


